jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Qué es la música?

¿Qué es la música?
Se preguntaba el viento
sobrevolando curioso
el árido desierto.

Música es la  luna llena
reluciente, alta y pálida
cuando en la más oscura noche
se alza en los cielos.

Música es el océano,
profundo e impetuoso,
cuando en las mañanas de verano
ruge más que los leones fieros.

Música es el sol,
el astro rey que el día gobierna,
cuando en el ocaso se esconde
más ardiente que los infiernos.

Música es la naturaleza,
en su esplendor salvaje,
cuando toca el alma
hasta del corazón menos tierno.

lunes, 8 de septiembre de 2014

El cambio

Llega septiembre y con este nuevo mes el fin del verano pero el comienzo de nuevos propósitos: dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio, ser más productivo en el trabajo etc.

Vivimos nuestra vida pensando siempre en cambiar. Siempre queremos ser mejores y nunca somos lo suficientemente buenos. El cambio es bueno y productivo. Pero antes de agobiarnos por modificarnos deberíamos pensar en lo que somos y en lo que NO queremos cambiar ni tocar. Ya que, en el pasado también quisimos cambiar y seguramente ya hemos cumplido muchos de nuestros antiguos objetivos.
Pasado, presente y futuro son tres palabras con las que hemos de ser cuidadosos. No debemos mirar al pasado con envidia o vergüenza de lo que ha sido, ni refugiándonos en él ni odiándolo. El pasado ha de ser visto como una bella historia de la que hemos sido protagonistas, de la que se pueden extraer lecciones y recuerdos para no repetir errores y darnos cuenta de todo lo que hemos logrado.

El presente es lo más breve y eterno al mismo tiempo; breve pues en un segundo ya es pasado y eterno porque estamos siempre en él. El presente es el resultado del pasado y el trampolín hacia el futuro. Hay que afrontarlo para que lo que hayamos logrado en el pasado no haya sido en vano y para lograr un mejor futuro; siempre disfrutando de él y cuidándonos. Y, sobre todo, con la filosofía del Carpe Diem: aprovecha el momento.

El futuro es un camino hacia el que debemos caminar sin temor. Ahí es donde proyectamos nuestros deseos de cambio, pero hay que tener en cuenta que Roma no se construyó en un día y los cambios han de lograrse poco a poco, paso a paso; pues paso a paso se caminan kilómetros. No hay que temerlo pero tampoco hay que ansiarlo. Todo llegará a su tiempo y mientras se debe disfrutar de lo que tenemos en el momento, del presente. Lo ilustraré con la siguiente historia:

El pequeño nuevo ser vivo era un gusano. El gusano miraba a sus compañeros y se disgustaba de lo que eran. Al fin y al cabo, sólo eran pequeños insectos feos que sólo podían reptar por el suelo. Pero con el tiempo vio como sus compañeros se convertían en crisálidas y, luego, en mariposas. El pequeño gusano comenzó a soñar entonces con el momento en el que se convertiría en una hermosa mariposa. De hecho, solamente pensaba en cambiar cuanto antes y no prestaba atención a su vida como gusano.

Tras largo tiempo deprimiéndose por ver tantas bellas mariposas y él ser un simple gusano, llegó el día en el que se convirtió en una crisálida. Se puso contento pues ya quedaba menos para lograr ser una mariposa. Pero aún en la crisálida tan solo podía pensar en la ocasión en el que se convirtiera en mariposa y maldecía en sus adentros por ser todavía una inútil crisálida.

Y, por fin, se convirtió en una bella mariposa. Lo que nuestro protagonista no sabía es que las mariposas sólo tienen un día de vida. Ese día alardeaba de su belleza volando por todo el bosque y, cuando estuvo a punto de morir, se percató de que no había aprovechado ni disfrutado su vida pensando todo el rato en aquel momento.


Y, para acabar, una buena señal de que hemos cambiado es cuando no nos acordábamos de cómo éramos antes.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Fútbol

Porque no son solo tíos dándole patadas a un balón. Es más que eso: es un sentimiento. Adquieres otra identidad cuando apoyas y haces tuyos los colores de tu equipo. Es más que un deporte: es una pasión. Una pasión que hace que cuando tu equipo juega tu corazón palpite a mil por hora durante un penalti, que hace tener durante todo el partido el corazón en un puño, que provoca una euforia indescriptible cuando marcan gol o que te hace no querer hablar en un buen rato cuando tu equipo pierde.

Es también una industria que mueve millones de euros en todo el mundo y hace soñar a millones de personas, tanto aficcionados como a jugadores. Al fin y al cabo es uno de los mayores espectáculos del planeta que además une y enfrenta a gente al mismo tiempo.

Dicho esto, os dejo cinco buenas frases sobre el deporte rey, ya que de este deporte también se puede extraer filosofía y literatura:

"Un buen jugador gana un partido; un buen equipo gana cinco" Vicente del Bosque.

"El secreto de un buen equipo está en el orden, que todos sepan lo que hay que hacer" Pep Guardiola.

"El fútbol se parece a la adolescencia. Es muy carnal, muy del corazón" Manolo Preciado.

"La pelota es lo único que no suda en un partido, que corra ella" Ángel Cappa.


"No los subestimamos. Simplemente eran mucho mejores de lo que pensábamos".Sir Bobby Robson.



viernes, 29 de agosto de 2014

El océano


¿Quién no ha experimentado nunca la sensación de observar el vaivén del oleaje del océano y no ha sentido la sensación de perder el control de los pensamientos concluyendo en unos instantes de mente en blanco y relajación? Eso mismo me ha ocurrido a mí hoy en el paseo marítimo de A Coruña.

Contemplando la inmensidad del océano Atlántico he sentido a la humanidad pequeña, no sólo a mí misma, sino a toda la población humana. El hombre es soberbio y se cree ya dueño del planeta pero los verdaderos dueños de La Tierra son los elementos: agua, tierra, aire y fuego. Creemos que los hemos domesticado, como ya hemos hecho con los seres vivos que comparten nuestro hábitat, mas somos necios por tener ese pensamiento. Los elementos todavía pueden con nosotros, sobre todo el océano. El ser humano no ha sido todavía capaz de controlar el océano, sino que el mar nos domina a nosotros con su inmensidad, influencia y belleza. Su oleaje es como el peligroso canto de la sirena que nos atrae a pesar de ser fatal.

Hoy en día la sociedad nos quiere hacer creer que hemos evolucionado, que hemos logrado lo inalcanzable pero el océano está ahí para recordar al hombre que debemos mejorar. Pues no somos dueños del planeta y por muy poderosos que nos sintamos, irrevocablemente nos encontramos con los fenómenos naturales que pueden con toda la humanidad si se lo proponen en cuestión de segundos. Por mucho que esta sociedad nos quiera hacer creer que todo está bien debemos ser conscientes de que no es así. Todavía existen innumerables injusticias y desgracias en todo el mundo de las que queremos deshacernos olvidándonos de ellas.

La sociedad actual es como el océano. Exteriormente parece bella pero esconde infinitos secretos en sus profundidades.

martes, 12 de agosto de 2014

El destino y los caminos

"Soy un juguete del destino" decía Romeo en la famosa obra de William Shakespeare: "Romeo y Julieta". Pero... ¿Hasta qué límite dicha afirmación es cierta? Es verdad que el destino se interpone en nuestra vida lanzándonos obstáculos, reveses de los acontecimientos o incluso oportunidades y casualidades. ¿Pero acaso no somos nosotros quienes tomamos las decisiones que guían nuestra vida? No es el destino el que piensa o decide por nosotros sino seríamos, en efecto, marionetas o juguetes del destino tal y como Romeo afirmaba.

En el juego de la vida el destino baraja las cartas y somos nosotros quienes las jugamos. Soportar o imponerse al destino son las dos caras de la moneda. Pero somos quienes decidimos cómo mover la siguiente ficha en los pasos de la vida.

Los caminos raramente son sencillos. Los caminos tienen piedras que sortear, cuestas que soportar, ramas que esquivar, difíciles terrenos que pisar o condiciones como el calor sofocante o intensa lluvia con los que lidiar. Difícil es encontrarse un camino llano y rodeado de rosas.

Si los aventureros hubiesen solamente haber elegido caminos fáciles en lugar de los desafiantes no se habría descubierto mundo, no se habrían dado a conocer las maravillas del planeta. Así mismo, si los que destacaron tanto en las ciencias como en el arte no hubiesen decidido transcurrir sus complicadas rutas del saber no conoceríamos el universo, el hombre no hubiese llegado a la luna, no tendríamos la penicilina, no sabríamos del cine o nunca hubiésemos llegado a leer a Cervantes o Shakespeare entre multitud de logros.

A la par no hay que temer los caminos ya transitados, los que ya fueron recorridos antes. Si otra gente logró caminarlos, ¿por qué no tú?

Grano de arena más grano de arena se construye una montaña. Paso a paso se recorren kilómetros. Como dice el proverbio chino: un grano de arroz desequilibra una balanza. Así pues, un paso puede ser la diferencia de llegar a la meta... o no.

lunes, 11 de agosto de 2014

La dureza del diamante

Semejaba dura como una piedra
más sólo era dura como el cristal
con un solo golpe apenas
se llegó en un instante a quebrar.

Como el vidrio cortaba al romper,
esa no es la dureza a desear,
el cristal es bello de ver
pero el diamante es más bello a su vez.

Seamos duros como el potente diamante
Hermoso, brillante e impenetrable.
Su belleza es sin duda imponente
y sobre todo su dureza insuperable.

Por tanto, si duro quieres ser
desde tu interior esa dureza ha de crecer,
así al diamante te habrás de parecer.

martes, 5 de agosto de 2014

Influencia

La influencia está en gran medida presente en la sociedad: cultura, empresas, política e incluso los más próximos. No obstante, es como una medicina. En pequeñas dosis es aconsejable, pero en exceso dañina.

Como decía Oscar Wilde "Influír sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma". Seamos dueños de nuestra alma y no de la de otros. Ya bastante tenemos con construír y nutrir la nuestra.
Es una gran carga ser esclavo de nuestras palabras pero peor es ser esclavo de las palabras de los demás.

Al igual que el árbol que crece por separado y nunca pegado a otro. Puede que se agrupen en bosques ostentando ademán de unión, pero siempre con cierto margen entre ellos. Pues dos árboles pegados nunca despegarán como debiesen del suelo, mezclándose respectivas ramas y cerrándose el camino hacia el cielo. Los árboles crecen independientes tanto en bosques como aislados, mostrando cuan altos pueden ser y cuanta belleza pueden proyectar.

La influencia es innegable, la influencia es inevitable. Mas es necesario construir nuestra personalidad y carácter para no confundirnos entre el rebaño de ovejas de la población del mundo aunque no descarriándose del camino, ya que tampoco deseamos ser la "oveja negra".

¿Crees que no tienes ninguna influencia? Escucha a Louisa May Alcott: "Hasta las personas más insignificantes ejercen cierta influencia en el mundo".

domingo, 3 de agosto de 2014

Darwin y las rarezas

¿Alguna vez te has sentido raro en tu vida? Lo más probable es que respondas que sí, pues… ¿Quién no se ha sentido raro alguna vez? Tranquilo, esto no tiene porqué ser malo del todo, puede que sea evolutivo.
Darwin decía que solo sobrevivían los más fuertes y los que se adaptaban. Lo que muchos olvidan es que muchos individuos de las especies se adaptaron gracias a ser “raros” respecto al resto de los de su especie; es decir, mutaron diferenciándose de los demás y esa rareza, esa mutación, fue decisiva en su supervivencia.
Citando un ejemplo: la mariposa del abedul. Que debido a su color, se camuflaba sobre dicho árbol, ocultándose de sus depredadores. En ocasiones, aparecían mutaciones de la mariposa de color negro. Estos “bichos raros” entre de los de su especie eran atrapados más fácilmente por los depredadores. No obstante, llegó el día en el que la contaminación de su zona cubrió de un manto oscuro de hollín los árboles provocando que su rareza les salvase la vida, ya que ahora eran las mariposas negras las que se camuflaban en los árboles, y no las claras.
Tememos ser raros, queremos ser especiales. Mas no nos damos cuenta que tememos ser especiales pues de la rareza y la diferenciación nace el ser especial. Muchas modelos fueron despreciadas por su altura cuando eran pequeñas y se sentían raras por ello cuando justo ese requisito les hizo triunfar a la edad adulta. Ya nadie lo consideraba una rareza, se convirtieron en especiales por ello. Lo que nos diferencia nos hace especiales para los que nos ven con buenos ojos, raros para quien no entienda o envidie. La rareza está en los ojos del que ve, por lo tanto solo ten fe en lo que vean tus ojos pues son los que te acompañaran toda tu vida. Ámate, quiérete, confía en ti y haz ver al mundo que es excepcional lo que te hace diferente.

Así pues, no te sientas raro, eres especial.

Bendita locura




¿Estoy loco porque río como si no existiesen problemas?

¿Estoy loco porque canto como si me escuchase el todo el planeta?

¿Estoy loco porque bailo como si la noche nunca fuese a acabar?

¿Estoy loco porque viajo como si en el mundo no hubiera fronteras?

¿Estoy loco porque como como si no existiesen las calorías?

¿Estoy loco porque amo como si nunca me fueran a romper el corazón?



Bendita locura

sábado, 2 de agosto de 2014

Dos de mis relatos




-Buenos días, doctora. Ya sé que no soy de este país , mi piel es negra y soy diferente a usted pero, ¿podría atenderme?

-Usted es de mi misma tierra porque ambos provenimos de un lugar donde la pálida luna brilla de noche y donde el sol se alza imponente durante el día. Usted no es más diferente que yo porque todos somos iguales cuando nacemos y cuando morimos. Cuando le veo no me fijo en su piel negra sino en su corazón, igual en todos los habitantes del mundo. Por supuesto que le atenderé.

    Noelia Prieto García (publicado en el libro: "Cooperación en cien palabras" de la Asociación Medicusmundi).



La maldad

Según el refrán: “ la probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año”. La maldad es entendida por la sociedad como el realizar acciones que dañen o vayan contra la moralidad y la ética. Me ha sido interesante meditar la cuestión del origen de la maldad. La maldad nace de sentimientos negativos: envidia, rencor, venganza, odio, vergüenza, inseguridad… Y todos ellos comparten un factor común: el sufrimiento.

Es malvado quien ha sufrido. Véase el ejemplo de los animales. Un perro que ha sido bien tratado y bien criado desde su nacimiento difícilmente será agresivo o rebelde; todo lo contrario, será cariñoso y querrá demostrar su amor a sus dueños. No obstante, un perro maltratado tendrá mayor tendencia a mostrar un comportamiento violento e incluso de morder y atacar.

Sin duda, esto puede aplicarse a las personas. El rechazo de los padres, los malos tratos, el desprecio de los semejantes, la falta de atención o cariño, etc. Diversos factores como estos en la infancia pueden desembocar en un individuo “malvado”.

Numerosos ejemplos de que la maldad nace del sufrimiento han sido relatados en la ficción a lo largo de la historia. Un interesante caso es Hamlet, el famoso príncipe de Dinamarca de mi adorado Shakespeare. ¿Qué llevó a un príncipe honrado como Hamlet a provocar semejante masacre en palacio? La venganza. Y dicha venganza fue, ni más ni menos, causada por el sufrimiento del asesinato de su padre y la traición de su madre y su tío. También pueden ser encontrados numerosos ejemplos en los cuentos de Disney: la bruja Úrsula, quien ha sido desterrada del reino de las sirenas; la bruja Maléfica, quien ha sido ignorada por el reino…

Por otro lado, la maldad también nace del ansia de poder o del lavado de cerebro o del miedo. Mas dichos motivos proceden también del sufrimiento. La ignorancia y el temor de los dos últimos casos pueden ser considerados sufrimiento. Mientras que el ansia de poder brota de la inseguridad y la inseguridad puede ser un infierno.


La mayoría de la gente hace la vista gorda ante los actos considerados como malvados ya que son el pan de cada día y los hemos asumido como habituales. Dicha afirmación hace aflorar otra igual de irrevocable: estamos acostumbrados al sufrimiento. Albert Einstein decía: “El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad”. Quien hace maldades demuestra que ha sufrido.

jueves, 31 de julio de 2014

El camino al éxito es un aburrimiento


¿Por qué? Pues debido a que el éxito se logra gracias a la repetición de miles de pasos aburridos. El estudiante con el expediente académico más brillante ha tenido que pasar infinidad de horas aburriéndose mientras estudiaba y, lo habitual es considerar estudiar como aburrimiento. Así pues los que han llegado a los más altos puestos de sus profesiones también debieron dedicar la mayor parte de su tiempo a tareas aburridas como estudiar o a la repetición de multitud de actividades aburridas en su centro de trabajo.
No todo es la emoción de ser elegido presidente del gobierno, llegar a la luna como astronauta, firmar betsellers, recibir un óscar… Para llegar a todo ello los que lo han conseguido debieron pasar por el aburrimiento.
Incluso un deportista cuya carrera profesional parece tan emocionante ha tenido que aburrirse con cantidad de horas a repetir una y otra vez cientos de ejercicios tediosos.

Así pues, no eludas el aburrimiento ni pienses solo en pasarlo bien. Si quieres alcanzar la cima del éxito, has de aburrirte.

miércoles, 30 de julio de 2014

La moneda de la acción
En esta sociedad donde impera el dinero en la que vivimos en ocasiones nos olvidamos que nuestra moneda de cambio más importante son nuestras acciones. Pagamos con ellas todos los días a nuestros allegados y no tan allegados. Por lo tanto, debemos tener en cuenta que nada es gratis o regalado pero que no todo tiene un precio inalcanzable.
Podemos pagar el precio estipulado, es decir dar a cambio lo mismo que nos dan a nosotros y esa es la manera más correcta de utilizar la moneda de la acción. Habrá ocasiones en las que regatear y conseguir pagar con nuestras acciones un valor menor del inicial; habrá ocasiones en las que tengamos deudas con nuestra gente y debamos pagarles con intereses; e incluso habrá ocasiones en las que queramos timar o usar una falsa moneda lo cual, salvo que seas un profesional del tema, siempre te pillarán y acabarás sufriendo las consecuencias. Al fin y al cabo, si queremos hacer un mal a alguien o a nosotros mismos siempre recibiremos un mal resultado a no ser, como he dicho anteriormente, que seas muy experto en el tema y consigas atacar con la misma destreza que un ladrón atracar sin ir a la cárcel.
Por lo cual, debemos utilizar nuestra más valiosa moneda que es la acción de forma justa y honrada ya que siempre obtenemos lo que deseamos si estamos dispuestos a pagar el precio demandado por ello y siendo nobles, ya que queremos evitar que se vuelva en nuestra contra.